En este mensaje predicado en la Iglesia Bíblica Reformada Seguidores de Jesús en el Bronx, el pastor Ovidio Pineda nos recuerda que la soledad no es invisible para Cristo. A través de una predicación bíblica, directa y pastoral, se abordan las heridas, preguntas y silencios que muchos creyentes viven: solteros, viudos, divorciados, madres solteras y tantos otros que, aunque presentes en la iglesia, a veces se sienten ignorados o excluidos.
Este sermón es un llamado a la iglesia a parecerse más a su Señor: a ver, abrazar y caminar con aquellos que están solos. Porque el Reino no es un club de familias perfectas, sino un refugio para los quebrantados.
Cristo no solo ve a los que están solos. Los llama, los restaura y los incluye.